LA
ECOLOGÍA POLÍTICA.
Nos basamos en
una interpretación política de la ecología, pues
queremos una organización social, cultural y económica
que permita a los seres humanos, realizarse plenamente en armonía
sus semejantes y en una relación responsable con el medio-ambiente
en que viven.
Comprendemos
la acción política como la capacidad de influir en la
organización de la sociedad, para que entregue a todos sus
miembros las mejores condiciones posibles de decisión sobre
su propio porvenir, respetándose a si mismos, a los otros seres
humanos y a las generaciones futuras. Queremos crear las condiciones
que permitan esta organización. Anhelamos una sociedad donde
el saber, el pensar y el sentir ayuden efectivamente a la comprensión
del mundo en que vivirnos y donde exista la posibilidad real de actuar
y contribuir creativamente a su evolución.
Buscamos aumentar
significativamente la potencialidad cierta que tiene la humanidad,
recogiendo la experiencia de nuestros ancestros y sabiendo que preparamos
el presente del porvenir.
Estamos porque la humanidad en su conjunto acceda a un desarrollo
que permita la mayor extensión posible de las opciones que
se presentan al individuo en el curso de su existencia.
Somos un movimiento político programático, pues estamos
conscientes que el mañana no será necesariamente lo
que ahora podamos presumir, sobre todo si es el conjunto de la sociedad
quien participa en su formulación. No proponemos ningún
modelo ideológico ni totalizador, pues pensamos que es el conjunto
de la sociedad quien debe -continuamente- generar nuevas ideas y tomar
las decisiones que estime convenientes, así como lo harán
nuestros hijos más adelante,de acuerdo a la realidad que les
tocará vivir. Intentamos influir en la sociedad mediante nuestro
programa, que trata de responder a los problemas que la sociedad debe
enfrentar en la actualidad.
Somos un movimiento político que no tiene miedo de visiones
divergentes. Un movimiento que piensa que el ejercicio de la democracia
se basa en una real comprensión de los problemas en discusión.
Que tiene la certeza de que sólo escuchando y abriéndose
al mundo real se pueden realizar los cambios que deseamos. Que al
elegir a sus representantes, sabe que ellos tienen la obligación
de explicar y rendir cuentas del mandato que les fue conferido. Que
su preocupación central es el programa ecológico por
sobre las ambiciones, vanidades e intereses personales.Queremos que
todos los integrantes de la sociedad puedan tener acceso al conocimiento
presente y puedan contribuir libremente a su evolución, aportando
con culturas e interpretaciones diversas. Que todos -sin excepción-
tengan derecho a una vida activa, con buena salud y posibilidades
de disfrutar de las riquezas de la naturaleza y de aquellas que los
seres humanos han creado. Que todos puedan contribuir a la sociedad
en condiciones satisfactorias de ritmos de vida, ingresos y seguridad.
Que la vida activa sea un constante avance en la formación
y en la satisfacción por el trabajo realizado. Que el hábitat
permita el diálogo y la creación de redes afectivas
entre los habitantes, enriqueciéndonos con la pluralidad cultural.
Sabemos que los ancianos son nuestra memoria viva y sus experiencias
significan una fuente de riqueza y conocimiento para todos. Sabemos
que los jóvenes son el germen de cuestionamiento e invención
y que sus aportes son indispensables a la colectividad. Que los niños
son nuestro futuro y que tenemos la obligación de entregarles
un mundo con mayor libertad de elección que la que nosotros
hemos tenido.
Estimamos que las minorías culturales y en particular el pueblo
Mapuche, deben poder estudiar y practicar su lengua, principal vehículo
de transmisión cultural, e -igualmente- aprender y ejercer
su religión así como sus costumbres tradicionales, en
el respeto que todas las culturas se deben entre si.
Pensamos que tenemos derecho a una vida placentera. Que es una muestra
de sabiduría saber poner distancia de si mismo y participar
de una alegría que no humilla a otros. Que la moral debe ayudar
a la convivencia y no a destruirla. Que no nos gustan los moralizadores
hipócritas que impiden a otros lo que ellos hacen con procedimientos
dudosos y abiertos únicamente a quienes tienen dinero. Como
ejemplo, actualmente en Chile los casos de aborto o divorcio. Que
la política puede ser un lugar de encuentro y generosidad y
no un lugar donde se busca el poder personal, ni donde deba sacrificarse
el esparcimiento individual. Que la política debe ser el primer
lugar de lucha contra la corrupción, pues ésta se desarrolla
cuando la democracia se debilita.
El
contenido de este espacio es responsabilidad exclusiva de los autores
y no refleja necesariamente la posición de la Federación de los Partidos
Verdes de las Américas.

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